Nuestro agradecimiento.   

Carta de agradecimiento 

Queridos hermanos y amigos,

Les saludo en el  nombre de Jesucristo nuestro Señor.

Con esta carta, quiero actualizarlo en los triunfos que tenemos en el año 2008 y los que esperamos en 2009.

En primer lugar quiero expresar mi agradecimiento a todos nuestros patrocinadores, amigos, familias y todas las iglesias que hicieron  posible estos triunfos.

            El centro educativo Misión Tu Puedes ha conseguido mantener un percentaje de 98 % en el rendimiento escolar durante tres años consecutivos. Nos sentimos muy orgullosos de este gran logro que sin su participación activa y su cooperación, no podríamos  haber sido capaces de lograr.

            Personalmente me siento muy satisfecha con las puertas que se han abierto para nosotros, para que   puedamos ayudar a los demás con esta tarea humanitaria que Dios nos ha encomendado hacer,  por ello es qué seguimos solicitando su apoyo para poder terminar la construcción del centro educativo. 

 El año 2008 comenzó con una gran cantidad de tormentas tropicales, algunos días era imposible para nuestros estudiantes  asistir a clases debido a que algunas de las aulas no tienen ventanas y puertas.

La buena noticia es que hemos podido instalar ventanas en las aulas del piso inferior; esto fue posible con el continuo apoyo de personas fieles al igual que usted, hay sólo 3 aulas más necesitada de ventanas y puertas. 

Gracias   a su apoyo hemos   podido avanzar con nuestras metas y objetivo.                               

 "Quienes confían en el señor son como el  Monte de Sión, el cual no se puede mover, pero se rige para siempre"podemos decir entre las Naciones (Salmo 126:2)"el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros"

 Gracias a   Dios y el amor por sus hijos, él ha añadido a gente como tú para hacer de esta   misión una realidad. Aunque a veces la tarea es ardua, Dios siempre nos dio la fuerza para continuar esta gran obra.

 Estoy más que segura de que la mano de Dios se está moviendo atravez de este Ministerio.  Cabe afirmar que la palabra de Dios sigue siendo fiel y cada vez que la sembramos  nunca vuelve sin recompensa. Trae bendiciones y dulzura a nuestra alma,   en las horas más oscura.

 Mirando hacia atrás y ver la mano de Dios en el trabajo y todo lo que él  nos ha ayudado  hacer durante estos años, hoy podemos decir Evenezer, el Señor ha sido bueno para con nosotros".

 

Sinceramente,

Débora Damiani

Fundadora/Misionera   

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¡Tu Puedes!